Salió de su casa como todas las mañanas, 8.45 am, sabía que esta mañana era distinta a las otras.Llovía.
Y caminó por las mismas calles de siempre, calles gastadas, pero sintió que ese camino, que ese día, y que los pensamientos que deambulaban por su mente, que todo eso, ya lo vivió en otro momento.
La lluvia mojaba rápidamente su ropa, las gotas atravesaban el jeans y las medias lograban protegerla un poco más su piel, y al sentir las gotitas de lluvia caer sobre pelo, recordó que... eso ya lo había vivido.
Sintió miedo, el miedo a la repetición, a la monotonía, atemorizada, se sentó, sobre el suelo mojado, bajo la lluvia.
Cerró los ojos, nuevamente las gotas sobre su piel, cayendo por su rostro, sus ojos, su nariz, sus labios.
Entonces...
Despertó